Localsgacedom ARCHIVOS SECRETOS DE LA
SGACEDOM
Por: Oscar Mendoza Camino y quienes deseen participar
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INDICE DE TEMAS TODO LO QUE SIEMPRE QUISISTE SABER SOBRE SGACEDOM

Archivos Secretos Biografía del Autor Certificados del Autor Fotos Históricas El Derecho de Autor

INDICE DE HECHOS HISTORICOS SGACEDOM

1998 Primeros afiliados en SGACEDOM

1998 Sobre reuniones de la Junta Directiva

Primera propuesta de tarifa

1999 Aprobación Primera tarifa derecho de autor.

1999 Solicitud aceptación nuevos socios de sgacedom

1999 Factura telefónica crea crísis en sgacedom

1999 Reestructuracion Junta Directiva

2001 Proyecto Gestion Colectiva

 


INTRODUCCION

Archivos secretos de SGACEDOM, es simplemente un título algo sensacionalista, ya que no debería existir secretos en la Sociedad de Autores, pues cuando las cosas se quieren mantener en secreto, es que algo no anda bien.

Cuando la Sociedad marche totalmente bien, todas las informaciones estarán en internet, y serán exhibidas con orgullo. Claro, sólo expreso mi forma de pensar, que no ha cambiado desde que ingresé a la sociedad de autores, hasta hoy, pero respetando los criterios que otros pudieran tener, siempre que se enfoquen en el bienestar colectivo de los autores, y se basen en lo justo, equitativo y reciproco, principios fundamentales que todos debemos respetar.

En todo lo que voy a referir, aunque acepto colaboraciones que pueden ser llevadas a debates que conduzcan a resultados positivos, mis relatos serán basados en mi propia percepción y experiencia en SGACEDOM, exponiendo sobre la marcha los conocimientos adquiridos, de modo que sirvan a quienes consideren les sean útiles.

Es importante destacar, que nadie debe creerse dueño absoluto del conocimiento, ya que el conocimiento es un activo que debe estar al alcance de todos. Sin embargo, hay dos clases de personas a las cuales no les sirve para nada.

1- A los que no les interesa aprender, y
2- A quienes creen que lo saben todo.

A quienes no les interesa aprender, regularmente carecen de grandes aspiraciones, pero quienes creen que lo saben todo, carecen de la capacidad de darse cuenta que a un ciclista, por mejor ciclista que sea, no se le puede poner a volar un avión, a menos que también sea piloto. Ya quisieran las avispas poder hacer miel, pero no están hechas para eso, por eso, reconocer las propias limitaciones es el primer paso que conduce al éxito personal, que consiste en saber reconocer el propio talento, desarrollarlo y explotarlo, para beneficio propio y de los demás.

Los buenos dirigentes (por ejemplo) saben lo que pueden hacer, y a quienes delegarles el resto. Los malos dirigentes quieren dirigirlo todo, y constituirse en protagonistas. Siendo capaces de presentar como éxito, hasta el más rotundo fracaso. Y lo peor de todo es que no reconocen sus yerros, y tienen una excusa para todo, por lo que carecen de oportunidades de rectificar el paso. Cuando estas personas se dan cuenta de que no podrán pasar como éxitos, sus fracasos, entonces culpan a otros de sus errores, o tratan de justificarlos.

Como los malos dirigentes carecen del sentido de TRABAJO EN EQUIPO, normalmente se convierten en despóticos, siendo incapaces de cumplir lo que aprueban la mayoría, ya que (al no poder reconocer sus limitaciones) piensan que todos los demás están equivocados. Regularmente también, detrás de su fachada de líderes prefabricados, esconden malas intenciones que, para ocultarlas, se pintan como todo lo contrario, rodeándose a su vez de seguidores, a los cuales conquista a base de promesas o de dadivas. En ocasiones se ven en problemas, ya que muchas veces prometen las mismas cosas a más de una persona. Cuando los descubren, siempre resuelven la situación haciendo uso de los mágicos sortilegios del engaño, por eso siempre cubren sus errores con más errores, hasta que un día la casa se le cae encima. Lo mismo le sucede a quien, para pagar un préstamo, coge otro y, para pagar el otro, repite el ciclo, hasta que se le acaban los prestamistas, o las fuentes de créditos.

Es fácil reconocer a los falsos líderes, ya que tienden a autoalabarse, y a poner a otros, que se han convertido en sus adeptos, a que también lo hagan. Para mantener la atención, crean conflictos, hacen acusaciones, y luego dizque perdonan, para verse como seres benevolentes y magnánimos, cuando lo que buscan es agradecimientos que conduzcan a la fidelidad sumisa, similar a la que estaban sometidos los esclavos.

Hago esta corta introducción, que seguirán en forma de ilustraciones a lo largo del camino, antes de dar comienzo a la historia que muchos autores me han solicitado contar, cosa que haré desde mi óptica, por lo que si alguien considera que algo de lo que refiere no es de la forma que lo cuento, tiene derecho a replicar y hacer su propia exposición, la cual publicaré en este mismo espacio si me las envían. Si de pronto parezco presumir, al relatar algunos tópicos de mi aporte en el desarrollo de la SGACEDOM, les pido que me excusen, pero debo dar a conocer lo que nunca he salido a proclamar a los 4 vientos, como otros que a la vez que se pintan como héroes, tratan de minimizar u opacar el trabajo que han hecho los demás. Por suerte mi trabajo está muy bien documentado, por lo que nada debo de inventar.

Lo primero que debo señalar, es que cuando ingresé a SODACEM (Sociedad Dominicana de Autores, Compositores y Editores de Música) y luego pasé a SGACEDOM, ya yo tenía una hoja de vida realizada, y un prestigio ganado, parte del cual pueden ver en mi BIOGRAFIA. Así es, que llegué a Santo Domingo, luego de trabajar 24 años en el Central Romana, de donde renuncie, a pesar de todas las comodidades, para venir a sumarme a la lucha que ya libraban otros autores, en busca de hacer realidad la gestión colectiva en nuestro país.

El carnet de la izquierda muestra que fui el número 108 inscrito en SODACEM, cuando era Presidente Benjamín Bujosa. El de la derecha no muestra la realidad, ya que figuro como el afiliado número 27, por que quien asumió la responsabilidad de hacer la primera carnetización lo hizo sin tomar en cuenta la fecha y el orden de ingreso. En cada carnetización posterior, los números fueron cambiando. Algún día alguien deberá arreglar esto.
Ver quiénes fueron los fundadores y PRIMEROS AFILIADOS DE SGACEDOM.

Como no fue, sino, hasta el surgimiento de la SGACEDOM, bajo el amparo de la ley 32-86 (posteriormente sustituida por la ley 65-00), primera herramienta jurídica aplicable para hacer realidad la gestión colectiva, los hechos anteriores los iré dejando caer como cápsulas entre líneas, cuando aborde temas que también hayan tenido incidencia en la historia del derecho de autor en la República Dominicana. De igual forma agradeceré informaciones de hechos que hayan tenido relevancias, de los cuales, o yo no fui testigo, o no lo recuerdo bien, o alguien tiene otro punto de vista que desea exponer.

Volviendo a SGACEDOM, tema principal que nos ocupa, las personas que constituyeron esta Sociedad, cuyo mérito principal recae sobre Máximo Paradas Vargas (con escasas excepciones), o no eran autores, o no habían descollado como tales. En ese entonces, la mayoría de los autores se habían congregado en SODACEM, que dicho sea de paso, se dice que su primer presidente y fundador, también lo fue Máximo Paradas Vargas, a quien todos conocen como "Maxi Vargas" Mediante una samblea, los Estatutos de SODACEM fueron aprobados el 8 de Octubre del año 1988,  y su incorporación por parte del Poder Ejecutivo fue realizada el 20 de Enero del año 1989 mediante Decreto No. 63-89 (numeral 25). Luego de Maxi Vargas le siguieron como presidentes: Manuel Jiménez, Benjamín Bujosa y Mario Díaz, los cuales son quienes (junto a otros autores de la época) tienen los mayores conocimientos de esta parte de la historia del derecho de autor en la República Dominicana.

Las razones por las cual Maxi fue en un momento relegado a un segundo plano en la SODACEM, no la conozco muy bien pero, luego de fundar la SGACEDOM, proclamaba que era la única sociedad de gestión colectiva, basada en la ley 32-86, por lo que (según él) era la que legalmente podía recaudar el derecho de los autores. No obstante, se le hizo imposible atraer a los autores que ya cerraban fila en la SODACEM, la cual era presidida en ese momento por el reconocido compositor, Mario Díaz, quien había relevado a Benjamín Bujosa Mieses.

Para hacer un acercamiento sobre esta parte de la historia, cuando en el 1993, Benjamín Bujosa era presidente de SODACEM, la Oficina nacional de Derecho de Autor "ONDA", estaba ubicada en un pequeño espacio del edificio de Telecomunicaciones, en la calle Isabela Católica, donde hoy se encuentra el Museo de las Telecomunicaciones, y su primer director fue Jorge Matos, pero su gestión estuvo más enfocada en el combate a la piratería, ya que había muy poco conocimiento sobre el Derecho de Autor, y sectores poderosos se oponían. Para diciembre de ese mismo año, José Peguero ponía la voz de alarma en un medio, cuando decía: "Como es posible que varias compañías del exterior me pagan derechos por mi tema "Fiera Callada" y aquí no puedo cobrar nada" Mientras que el periodista Joseph Cáceres, en la columna "Que pasa" el 24 de diciembre de ese mismo año defendía los derechos de los autores, pronunciándose en contra de la piratería.

En ese tenor, otras voces se sumaron, y un intento de publicar una tarifa fracasó. No fue hasta que Pedro Feliz Monte de Oca llegó a la ONDA, cuando las cosas empezaron a cambiar. Como la SGACEDOM no funcionaba porque no tenía casi autores, Pedro Feliz trató de fusionar las dos sociedades, para lo cual convocó a los miembros de ambas sociedades a una asamblea, lo cual no dio resultado. La oportunidad se presentó durante un curso taller, en el que se concertó elegir una nueva Junta Directiva de SGACEDOM, la cual seguiría encabezada por Maxi Vargas. El enlace al resultado está más arriba, pero por si no lo viste, puedes llegar desde AQUI.